
Viajes

Istanbul, martes 29 de diciembre del 2009
Amanecía y yo desperté cuando el tren aún traqueteaba. Miré por la ventana y parecía que habíamos llegado, bueno el tren seguía corriendo pero ya estábamos en Istanbul. Ante nosotros se desplegaba “la ciudad”, en la que nos íbamos adentrando poco a poco. Ibamos pasando estaciones, barriadas enteras, y ya después de un rato vimos una primera muralla ¿cual sería esa? Al poco cruzamos otros muros y por la otra ventana la que teníamos a la derecha estaba el mar de Mármara. Estábamos apunto de llegar! Saqué la cabeza por la ventana para respirar un poquito de Turquía. Íbamos a llegar a la punta del cuerno de oro que era nuestro objetivo, el límite de Europa. Donde acaba un mundo y empieza otro.
Recuerdos
"Por fin, aquí en el cuerno de oro, tantos años después de haberlo planeado y tantas y tantas veces que he imaginado esta ciudad. Todos los libros de Loti, Flandin y Chateaubriand se quedaban cortos. Esta es realmente como dijo Napoleón, la capital del mundo."
Crónicas Nuxxianas III, "Le grand voyage"

Cap d'Agde, jueves 29 de mayo del 2008
“Esta pequeña aventura en Francia se acaba, continuará otra vez en septiembre pero el gusto que ha dejado esta quien sabe si se repetirá. Ahora con la monotonía y la tranquilidad que dejó la partida de los italianos se hace balance e incluso cuando no hay nada que hacer es bonito. Esta vida de excesos y regalada como quien dice no se repetirá en un tiempo. Como siempre, son tantas las cosas que se pueden hacer y tan pocas las que se acaban haciendo que te de la sensación de perder el tiempo, pero así es la vida y sin hacer nada se aprovecha también el tiempo vacío. Y yo podré decir junto a mis compañeros que he vivido en Cap d'Agde. Ahora queda recoger nuestra casa, la que durante 25 días hemos hecho nuestra decorandola y llenandola de basuras, cual síndrome de diogenes, pintandolo todo y dejando en cada punto nuestro toque personal. Toca vaciar todo, dejarlo blanco, vacío y sin personalidad, tal como la encontramos.”
Crónicas Nuxxianas II, “Las huídas y las búsquedas”